Así debe verse la siguiente generación, de acuerdo con Epic Games.

No se necesita ser un genio para saber que los videojugadores esperamos encontrar superioridad en las consolas de siguiente generación: queremos mejores gráficos, mejores efectos especiales, mejor sonido, menores tiempos de carga, juegos más realistas. Al mismo tiempo, queremos que esos sorprendentes videojuegos cuesten lo mismo. Incluso, si se puede, que tengan un precio ligeramente menor. “[Las consolas de nueva generación] necesitan hacer renders estilo Avatar en tiempo real, porque yo lo quiero y los jugadores lo quieren, incluso si no saben que lo quieren”, dijo recientemente Cliff Bleszinski en una entrevista con la revista Wired. Yo creo que sí sabemos lo que queremos.

El verdadero problema que se ha planteado hasta ahora, sin embargo, es que mejores gráficos, mejores efectos especiales, mejor sonido, menores tiempos de carga, juegos más realistas, se traduce indistintamente en un solo concepto: mayores costos. Tim Sweeney, fundador de Epic Games, explica en el mismo artículo:

Call of Duty fue un juego que un pequeño grupo podría haber desarrollado para PlayStation 2. Actualmente, Activision tiene a cientos de personas trabajando en Call of Duty para las consolas actuales. ¿Qué se supone que sucederá en la siguiente generación? ¿Contratarán a cuatro mil personas?

La Ley de Moore es inversamente proporcional al costo de desarrollo de un videojuego.

En junio de este año Epic presentará en público su Unreal Engine 4 que, más allá de hacer todo lo que los videojugadores esperamos –filtros de estrella, distorsión bokeh (¡claaaaro!), flujos, partículas, destrucción ambiental, fuego, y detalles en escenarios a muchos kilómetros de distancia–, logra algo aun más grandioso, incluso si nosotros nunca lo notaremos de primera mano: simplifica las labores de programación. Permite que los cambios sean instantáneos, sin necesidad de procesar cambios de luz u objetos. Sustituye líneas de código por tablas de flujo interactivas que los diseñadores de niveles y artistas pueden modificar sin necesidad de programadores. Suena a la herramienta todopoderosa que los estudios del mundo necesitaban.

¿Cómo afectarán esas mejoras nuestros juegos? De ser la maravilla que Sweeney, Bleszinski y Wired aseguran que es, UE4 tendrá que ser un nocaut visual que, al mismo tiempo, disminuya (o, por lo menos, mantenga) el tamaño de los equipos y los tiempos de desarrollo. Para los consumidores, eso significaría que obtendremos todo lo que queremos (y lo que Cliff dice que no sabemos que queremos): juegos más realistas con precios similares a los actuales. ¿Mejores juegos? La inspiración de cada licencia seguirá siendo responsabilidad de sus creadores. ¿Juegos más baratos? Eso sí sería imposible.

[Fuente: Wired] [nggallery id=203]
Share on Facebook10Tweet about this on Twitter3Share on Google+1Share on StumbleUpon0Pin on Pinterest0